1-Coaching Personal

Tony Robbins

Tony Robbins

Para conseguir un gran cambio en tu vida una buena manera es la de hacer pequeños cambios consistentes y sostenidos de manera continuada. Cuando nos marcamos objetivos a largo plazo pueden parecernos a veces tan lejanos que es fácil caer en el desaliento o bien sentirnos totalmente abrumados por tan titánica empresa. Sin embargo, si nos proponemos dar poner pequeños pasos diarios encaminados a lograr nuestras metas será mucho más fácil sostener la acción, y estos pequeños pasos nos conducirán finamente a nuestro destino. Esa es la esencia del método de Tony Robbins, al que él llamó CANI, un acrónimo en inglés de “Constant And Never-endingImprovement” que literalmente significa “Mejora Constante e Interminable”. Robbins se inspiró en el Dr. W. Edwards Deming y en sus estudios sobre el crecimiento y el éxito económico mundial de los japoneses. El secreto nipón no es otro que lo que ellos llaman “Kaizen” y que es la “mejora constante y continua”, Kai significa cambio y zen bueno y que es un valor arraigado en su cultura. Partamos, pues, de la premisa de que todo cambio es bueno, y ya que estamos cambiando continua e inevitablemente, hagamos que todo pequeño cambio sea provechoso y útil para nuestro crecimiento. Puesto que el nivel de éxito que experimentamos en la vida está directamente relacionado con el nivel de compromiso con esa mejora continua y sin fin, es decir, con CANI Incorporar CANI a tu vida sirve para enfocar tu atención en pequeños aspectos de tu vida que te hará convertirte a la larga en un maestro de esa área. Sólo aprendemos y crecemos cuando vamos más allá de nuestros límites actuales, que muchas veces son más autoimpuestos que reales. ¿En qué áreas de tu vida podrías aplicar los principios de CANI hoy para marcar la diferencia? Familia, amistad, salud y bienestar, espiritualidad, ocio, desarrollo personal, prosperidad y finanzas, trabajo y desarrollo profesional, entrega a los demás. Si definimos el éxito como un “viaje” en lugar de como un destino final, podremos sentir esa satisfacción que proviene de saber que estamos en el camino de la mejora constante y sin fin: CANI Fuente: Artículo en Espai Coach

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Aquellas cosas que nos separan

Aquellas cosas que nos separan…

Existen muchos tipos distintos de personalidad, tantos, como individuos hay en el mundo. En ocasiones, esto influye en las parejas más de lo que se piensa. Sí ambos miembros tienen una comunicación honesta y no menosprecian al otro, la relación no fracasará. Pero, cuando uno de los dos tiene rasgos de personalidad negativa, es una crónica anunciada de fracaso. No se trata de fabricar relaciones perfectas sino hacer de la convivencia algo donde él y ella sean consciente de cómo los hábitos saludables o no, repercute de una forma brutal en la relación en ambos sentidos. Hagamos un repaso en los daños colaterales de la convivencia, donde aparecen detalles QUE NO, UNEN… Algunas de esas diferencias que separan hay que ponerle un toque de humor importante, de no ser así, volarían los trastos por la casa al ser insostenibles determinados hábitos que hacen de la convivencia una batalla campal. Como dice Walter Risso, Eso de jurarse amor para toda la vida, es un riesgo inasumible que ha hecho mucho daño… Todos hemos vivido como en el trato del día a día, ya metidos en confianza, como sale nuestro verdadero rostro y registros no siempre favorecedores, entonces, ¿qué hacemos con aquellas premisas que no necesitaron anestesia cuando las pusimos en claro como condición SINE QUANON para que la relación funcionara? En fin… Cada cual sabe dónde quedaron las suyas… Hoy vamos hablar de las manías y hábitos que se cuentan y al mismo tiempo, las que no se dicen en voz alta, pero, toca las narices…a ellos y a ellas…, no es una cuestión de género sino, de buenos hábitos. LAS QUE SE CUENTAN… Muchas horas frente al ordenador. Redes sociales, tiene un 20% de corresponsabilidad. Ellas nos llevan a establecer contactos con personas presentes y pasadas con las que compartimos emociones y charlas que nos alejan de la pareja. Esto nos genera una falsa felicidad. Los Ex. Tanto mantener una relación con ellos o nombrarles a menudo, y ya el colmo cuando te comparan con él/ella, eso, crea discrepancias importantes con nuestro cónyuge. Celos y dudas empiezan la danza de la desconfianza y ahí, ya estamos perdidos. A los ex, hay que dejarlos en el exilio. Falta de comunicación. Hombres y mujeres se comunican de una forma diferente. Para las mujeres una relación funciona si ambas partes pueden hablar de lo que les pasa. Sin embargo, los hombres pueden saturarse con tanto diálogo. En el libro de John Grey LOS HOMBRES SON DE MARTES Y LAS MUJERES DE VENUS, nos describen con un excelente humor patrones típicos de comportamiento. Como nos mostramos e interactuamos en pareja. Os recomiendo su lectura. El abuso de sustancias, la familia, los hijos, problemas laborales. Estos aspectos también engordan la lista que nos separan. No ser solidario. La especialista dice que las parejas poderosas tienen algo en común: “Apoyan completamente las metas y sueños del otro”. “Es necesario apoyar las aspiraciones de tu pareja y ser su fan número uno. De lo contrario, podrías convertirte en el número uno de los motivos para separarse”. Las peleas en público, espiar, exigir que cambie en base a lo que se conoció antes, celos, infidelidades, el egoísmo, criticar a los hijos o a la familia de uno de los cónyuges, también, termina con la magia de cualquier historia romántica. Y, aunque existen muchos más aspectos, yo me he fijado con especial interés en estos como fruto de queja de muchas personas con las que he trabajado tanto en consulta como fuera de ella. LOS MENOS PUDOROSOS Las excesivas demostraciones afectivas en público, sobre todo, en edad madura.Me refiero de la necesidad de uno de ellos por mostrar el status que tiene en la relación, teniendo manifestaciones exageradas sobre el afecto que siente por su pareja. Desde besos y tocamientos para que otros “vean lo afortunad@ que es”, hasta elevar la voz para que escuchen cuanto aman a la otra persona y busquen un testigo improvisado en la cola de un supermercado o en la parada del auto bus, que inmortalice semejante momento… La falta de discreción. Una imprudencia cuando la otra parte es el polo opuesto a buscar la mejor versión del “show de Truman”, es decir, abandera en todo momento la discreción y privacidad como valor fundamental para una relación exitosa. Sin embargo, si su chic@, necesita ratificar públicamente y con extraños ya sea redes sociales, o encuentros sociales su privacidad minuto a minuto como sinónimo de “persona afortunada” y todo ello sin poner filtros a quien/es llega esa información, eso, a corto plazo, resulta un inconveniente para que la relación sume. No tener amistades o actividades fuera de la relación. Pasar tiempo en pareja es importante, pero eso no quiere decir que sea lo único que se haga. No se puede depender de la pareja para satisfacer todas las necesidades sociales. Las personas externas de la relación son tan importantes como la pareja. A través de los amigos, ambos podrán ganar experiencia, perspectiva y apoyo. Falta de respeto por los espacios y tiempos. Cuando uno de los dos quiere resolver un conflicto sí o sí sin tener en cuenta la reciprocidad de la otra parte, un martillo pilón que no da tregua llevando a la exasperación, otro ejemplo son las continuas interrupciones cuando una de las partes está realizando una actividad que requiere silencio y espacio y el cónyuge por aburrimiento o necesidad de una opinión para llevar a la acción algo, no toma en consideración ese espacio tiempo, eso también, resulta un punto que resta. Descuidar tu aspecto físico y tener pocos hábitos saludables. La falta de coquetería, del cuidado minucioso que representa tu físico, puede ocasionar falta de deseo o atracción. No es que tengamos que cuidar nuestro aspecto por los demás, sino para seguir gustándonos a nosotros mism@s. Porque, si no te gustas a ti, ¿cómo vas a tener en cuenta lo que los demás te digan? Los malos olores causan alergia social. Los hábitos desagradables, dice un estudio, producen en el

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Mi soledad y yo

Mi soledad y yo…

La soledad es un binomio que destruye pero a la vez crea… Según algunas opiniones, la soledad es la hipoteca de la infelicidad, un precio alto a pagar cuando no se conocen los beneficios de ésta. El concepto de la relativa felicidad se reduce para un grupo importante, a vivir “emparejados” como única opción cuando no se desea EMBARCARSE en un viaje en solitario… La afinidad, las pasiones, la química, la magia y hasta el mismo amor, para muchos son términos propios de un guion holliwudience que nada tiene que ver con la realidad o las expectativas que cada uno tiene. En definitiva, para este colectivo, la unión de soledades es el premio al encuentro romántico y tenebroso entre decepción y conformismo. Sin embargo, hay otros seres humanos que hacen un buen uso de esa soledad, tal vez, no elegida en un principio pero a posteriori, en ella son capaces de crear, destruir recuerdos llamados muebles inservibles de la memoria, conocerse, crecer y sobre todo, comulgar con el valor de la vida en soledad… Como dice Elsa Punset, la soledad podría ya considerarse una epidemia del siglo XXI. La soledad es una de las experiencias más difíciles de sobrellevar. Existen sociedades inclinadas al aislamiento interpersonal. Sin embargo, en la nuestra, sentimos que el grupo social es muy importante. La familia, los amigos, los hermanos, los hijos, los primos y ¡hasta los vecinos! conforman los vínculos que definen quienes somos y ponen puentes para facilitarnos el camino de, a dónde queremos dirigir nuestros pasos. Ellos refuerzan nuestra valía y autoestima en la medida que les tomamos como referente.  Pese a la proliferación de las redes sociales y la sensación de sentirnos conectados todo el tiempo, la realidad nos dice otra cosa, por lo tanto, algo está ocurriendo en nuestra sociedad. Antes teníamos una media de 2 amigos íntimos a los que les contábamos nuestras preocupaciones, secretos y sueños. Hoy, todo eso ha cambiado, es muy difícil tener un amigo o amiga a quien confiar nuestro mundo interior. Se ha perdido el sentimiento de pertenencia unido a valores casi exiliados como la lealtad y la confianza. La soledad de hoy tiene un vínculo muy estrecho con las tecnologías, es una forma muy demandada de mantenernos ocupados. Por otro lado, el sentimiento de soledad en las personas va en aumento. No se trata de estar aislado del resto del mundo, es algo que se siente, es una percepción de estar solo, de no encajar o ser aceptado y un deseo profundo de necesidad de intimidad y confianza con otro ser humano. ¿Cuantos de nosotros nos hemos sentido solos aun estando rodeados de personas? Es un sentimiento demoledor que nos hace aislarnos del resto. Decía el psiquiatra Dan Gilbert: Somos proyectos en curso que equivocadamente creemos estar terminados. La soledad ¿Elección o imposición? Podemos elegirla y bendecirla Puede ser impuesta y sufrirla Podría ser una elección temporal y frustrarnos o ver una oportunidad que antes no existía En cualquier caso, ella es protagonista en diferentes escenarios de nuestra historia personal. Veamos algunos ejemplos habituales. En pareja:  La soledad en pareja es más común de lo que muchos quisieran reconocer. El inventario de pérdidas y ganancias, hace que la unión de soledades estreche lazos. Los daños colaterales despiertan emociones de rechazo, frustración, reproches no siempre silenciosos y un rosario de despropósito no confesado que no deja de ser un secreto a voces para muchos. ¿Podríamos decir que es mejor estar solos que mal acompañados? No tan deprisa, todo tiene su pros y su contra, en cualquier caso, se trata de saber negociar. Saber elegir el tipo de compañía adecuado a tus necesidades y preferencias. ¿Entonces mejor en pareja aunque sea discutiendo? Esa nunca debe ser la idea. La reciprocidad debe ser mutua. Las constantes críticas deterioran la relación y, ni que decir, la salud mental y física. La soledad familiar y social: El sentimiento de soledad en familia también se puede experimentar, lo cual, nos lleva a un profundo dolor emocional, un vacío acompañado de la frustración que genera el deseo de estar con alguien y no poder. Las razones que causan la soledad pueden ser entre otras: El excesivo trabajo, estar con varios frentes abiertos, todo esto suma al aislamiento de construir relaciones significativas y poder poner en prácticas valores que promueven las relaciones humanas satisfactorias. Separación física de los seres queridos: por razones laborales, sociales, de distancia, divorcio, muerte, etc. El rechazo. Esta actitud contribuye potencialmente al aislamiento y sentimiento de soledad. Pasos para vencer la soledad: Una vez que has aceptado que te sientes solo y que has construido una barrera para hacer frente a ese sentimiento, ayudaría mucho compartirlo con alguien de confianza que ayude a dar esos primeros pasos de cambio. Ser activo. Buscar un hobby que te involucre en otras relaciones humanas. Reforzar la autoestima. Poner el punto de enfoque en pequeños logros que refuercen esa confianza que hará que desarrolle habilidades y características personales que le definen. Cronometrar el viaje al pasado, a ser posible concediéndoles pocos minutos, es importante ser consciente del aprendizaje que se ha hecho a lo largo del camino, con los aciertos y los errores y el valor que tiene para construir un mejor presente. Pero hasta ahí, no quedarse atrapado, hay que volver ileso de ese viaje en el tiempo. Saber perdonar. Es sumamente difícil pero necesario para avanzar. La rabia, la ira y la frustración son emociones que desgastan y nunca ayuda a ver con claridad y a fin de cuenta en que fallamos. Aceptar las diferencias y la posibilidad de enriquecernos con ellas si las vemos como una vía al aprendizaje. Compartir / delegar, aligerar la carga y estrecha vínculos. Sal de tu zona de confort y dale sentido a tu vida… Necesitamos reprogramarnos, sacudir las ideas que nos venían a la mente como absurdas y darle escucha, solo ahí, encontraremos la oportunidad que tanto ansiamos Tarea: reflexión ¿Qué sentido quieres darle a tu vida? Podrías sorprenderte viendo cómo eres

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El espejo en el que quiero mirarme

El espejo en el que quiero mirarme… autoestima

Todos y todas queremos mirarnos en un espejo que refleje aquello que secretamente guardamos, sin embargo, las falsas creencias tienen un peso importante, un estatus de años que han ido formando la identidad o ideas no siempre acertadas sobre nosotros mismos. Todo lo que creemos, lo terminamos creando. La auto estima y la confianza son dos valores que generalmente pierden puntos dependiendo del momento en que te encuentres de tu vida, en gran medida de la percepción que tengas del mundo y el entorno que te rodea. Cuando la autoestima es muy baja, no se es conscientes de las oportunidades que se pierden de tener una vida más plena y satisfactoria ya que nos privamos de mostrarnos al mundo tal cual somos. Y, con ello, conocer registros de nuestra persona potencialmente interesante que, de alimentarlos, produciría más felicidad. No existe ninguna clave que garantice la felicidad, ¡no existe!, esa clave eres ¡tú! tu actitud ante las cartas que te presenta la vida. Diferencia entre auto concepto y autoestima El auto concepto es la opinión que una persona tiene sobre sí misma, va asociado a un juicio de valor. Carl Roger, un psico humanista, decía que las personas teníamos tres registros: Identidad: es la imagen que cada uno tiene sobre sí mismo. Personalidad: conjunto de rasgos y cualidades que configuran la manera de ser de una persona y la diferencian de las demás. Me gustaría ser: ese yo ideal, lo que realmente te gustaría ser.Todo esto condicionado por falsas creencias y baja autoestima. Auto estima son aquellos sentimientos favorables o desfavorables que sentimos según sea la valoración sobre nuestras características personales. En definitiva… La baja autoestima es una declaración de guerra contra ti mismo… Creerse menos que los demás, es definitivamente serlo. La baja autoestima solo se basa en las carencias, es decir, solo se basa en la mitad de lo que eres. Está enmascarada bajo el manto de la humildad. Quien se cree menos, hace menos y logra menos. Cuando tu autoestima depende de la opinión que otros tienen de ti, no la llames autoestima, llámala montaña rusa. Ahora bien, hoy solo nos enfocaremos en dos puntos que vienen a resumir todo lo que se conoce por la baja auto estima. Nadie en absoluto quiere tener una baja autoestima!, otra cuestión es, que la reconozcan o quieran buscar ayuda o herramientas que favorezca la confianza en ellos mismos. ¿Qué parte de ti es elegida y que otra es impuesta por la cultura o la familia? Al crecer, aprendimos estas creencias de nuestros padres, profesores y compañeros, así como de otras figuras de autoridad, y también las pudimos haber absorbido desde el condicionamiento de los medios de comunicación: televisión y películas, letras de canciones, y así sucesivamente. Quien no ha escuchado alguna vez: “los hombres no lloran», «las niñas lindas no se enfadan» o tal vez, con el tiempo aprendido: «es arriesgado confiar en la gente», «es difícil estar solo”… La lista es interminable.Todo esto viene por… Las falsas creencias más poderosas son aquellas que hemos adoptado como resultado de algunas experiencias dolorosas. Incluso si fueron ciertas entonces, tales creencias son falsas en el presente, ya que nuestra situación es diferente, ahora tenemos la capacidad de elegir. La vida en general, es el resultado de todas las decisiones que tomas. Sin embargo, recuerda que si lo haces de la forma adecuada, tendrás nuevas opciones, oportunidades y posibilidades que te acercarán a lograr lo que deseas.   La importancia de… El poder de la decisión. Me quiero/me acepto. Soy exactamente lo que quiero ser Nada de esto es fácil, no nos engañemos, pero no es imposible. Todo proceso de transformación requiere un gran esfuerzo y trabajo. ¿Cuántas veces has tenido que decidir para alcanzar tus objetivos?, ¿cuántas veces tuviste que tomar decisiones vitales?, ¿cuántas veces te has encontrado en el dilema… ¿qué será mejor? ¿Y si me equivoco, perderé todo? ¿Podré levantarme? ¿Y mi familia, y mis compromisos y las facturas?… Uff…. Me cansé… mejor observamos y luego decidimos… Seamos nuestros propios observadores, salgamos de la emoción que nos produce todas esas cuestiones y analicemos desde fuera, esa actitud favorece los resultados. Para salir de un estado de baja autoestima, una de las vías es la observación. Nos empoderamos cuando fijamos nuestra atención en buscar información opuesta a nuestras creencias, hablar con expertos y retarnos a ser uno de ellos. Tomar decisiones inteligentes requiere tiempo. Hay que ver los pros y contras para elegir mejor. No se debe elegir por vanidad o por tener popularidad. Debe ser desde la comprensión de la situación con opiniones y discrepancias analizando las alternativas. En cualquier lugar, momento y espacio, puede estar esa llave que abre la puerta que tanto hemos deseado, por lo tanto, sólo tienes que darte permiso para empezar a transitar ese nuevo pasillo… ¡atrévete! Un libro, una persona que se siente a tu lado, una puerta que se abre, y de repente, algo nuevo empieza a suceder… Y, a ti, ¿qué te define? La actitud tanto positiva como negativa trae consigo un pago sí o sí; depende de lo que estés dispuesto a pagar elegirás una u otra factura. Una actitud positiva Soy consciente de lo difícil que resulta mantener la calma en situaciones límites o no tan limite, basta con vivir una historia personal donde las pérdidas son grandes titulares, con lo cual, es complicado optar por el lado bueno de las cosas salvo que, tu autoestima o visión de las circunstancias se declinen al lado optimista. Es esencial para la salud, tanto física como mental, sentirse bien, feliz con uno mismo, con lo que se tiene y con las personas que día a día colman de cariño y amor nuestra vida. Debemos desarrollar claves y herramientas que nos ayuden a paliar los acontecimientos y experiencias poco gratas. Para ello, tirar de algunos hábitos ayuda mucho. Por ejemplo:  Una posibilidad para todo. Ver la parte positiva de cada situación, enfocarse en lo bueno de las cosas o intentarlo es toda

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